El
título es toda una declaración de intenciones, porque si queridos lectores, hoy
voy a ser una mamá políticamente incorrecta.
Al
lío.
Estamos
con los bebés de 4 a 7 meses. Estamos viendo como tratar de disciplinarnos a narrarles
las cosas que hacemos en inglés (lo vimos en el post pasado), así poco a poco
nosotros nos vamos acostumbrando y su pequeño cerebro va abriendo otro camino
distinto al que también abre para aprender español (porque asumo que si mamá le
habla en inglés papá lo hace en español ¿no? Si no, no es bilingüismo!!)
Hasta
aquí todo genial. Nos sentimos orgullosos, porque a pesar de no estar viendo
ningún resultado todavía, el hecho de estar realizando algo que nos supone un
esfuerzo, nos hace sentirnos bien. "Por mi hijo, lo que sea"
pensamos... Y de repente, encendemos la tele y voilà!! Ahí está Mickey Mouse...
y de repente, se te enciende la bombilla, coges el mando a distancia, pulsas,
pulsas, pulsas y zas... Pones la versión original - en inglés - y plantas al
bebé enfrente de la tele!!!
¿A
que sí? ¿A que lo estáis pensando? ¡Qué mala madre! Venga... no os cortéis,
podéis decir lo que pensáis. Lo peor es que yo estoy totalmente de acuerdo...
con matices. Os lo cuento.
El
embarazo y el parto, me enseñaron que no se puede ser talibán de nada... En
serio. Creemos que sabemos de todo, o al menos, que tenemos las ideas clarísimas
sobre lo que queremos, esté relacionado con lo que sea... Y de repente, la vida
nos pone en nuestro sitio y nos dice que normalmente el punto intermedio suele
ser el más sensato. En casi todo. Y también en la crianza de nuestros hijos.
Si
alguien me hubiese pedido un resumen sobre como pretendo criar a A. antes de
que este hubiera nacido, en mi listado hubiese habido varias normas del tipo:
- No
chucherías
- No
televisión
- No
videojuegos
-
Etc etc etc...
Pero
ahora que A. ha nacido, poco a poco voy matizando todas las cosas que había
pensado. Sigo creyendo que no quiero un niño pegado a un televisor, ni a la
Play Station, pero creo que se puede hacer un uso responsable de la tecnología,
y es esa la complicada tarea que tenemos los padres: la de racionar el tiempo
que pueden dedicar a este tipo de cosas y a otras. Como ahora estamos hablando
de bebés, el debate es otro... ¿Es bueno poner a un bebé delante de la tele? La
respuesta es NO. Rotundamente NO.
Además, ni siquiera es práctico porque la atención del bebé hacia la
tele puede ser de 4 segundos, pero... creo que no pasa nada malo porque
mientras la mamá le está preparando el desayuno, o trata de ponerse un café,
deje la tele encendida en un canal para niños y en versión original. El niño
apenas le presta atención, pero está escuchando el acento... Exactamente igual
que cuando os digo que contéis las cucharadas... El niño no está aprendiendo
los números - de momento - pero está escuchando el acento y la pronunciación.
Espero
haberme explicado lo suficiente para que nadie me salte a la yugular... Y así,
llegados a este punto, os diría, que si por la circunstancia que sea vais a
ponerle un ratito la tele al bebé, las opciones que os recomiendo son:
1.
Pocoyo: seguro que conocéis el éxito de esta creación española que ya ha sido
exportada a más de cien países. Yo, antes de que naciera A., había oído hablar
de él, pero jamás había visto un capítulo. Ahora que he visto unos cuantos -
además son cortitos, unos 7min aprox por capítulo - creo que su éxito es más
que merecido. Trabajan valores como la amistad y el esfuerzo de una forma
óptima para niños, no en vano tienen un equipo de pedagogos y psicólogos
infantiles revisando los guiones.
Respecto
a lo que a nosotros nos interesa, la versión en inglés (yo por ejemplo lo veo
en el Ipad) es fantástica. Como es una serie destinada a niños tan pequeños, el
vocabulario y las expresiones son muy muy sencillas. Yo creo que alguien con un
nivel de inglés, digamos de C.O.U (ayyyy que mayor soy!! como se llama ahora
C.O.U???) lo entiende perfectamente. ¡Y eso alegra mucho y nos anima a seguir!
* Mi
personaje favorito de la serie es Pato. Me parece muy singular.
2.
The Mickey Mouse ClubHouse. Supongo que no hace falta que hable de las
bondades de Disney ¿no? Sus dibujos han enamorado, emocionado y enganchado a
generaciones y generaciones de niños - y no tan niños!! - durante mucho tiempo.
Existen infinidad de series y personajes, pero a mí me gustan mucho los de
siempre: Mickey, Minnie, Donald, Pluto... etc. Todos ellos, los digamos
clásicos, salen en esta serie que emite Disney Channel cada mañana. No sé cuál
es exactamente su target audience,
pero supongo que más avanzado que Pocoyó porque están muy enfocados a la
resolución de problemas, en muchos casos matemáticos... (a nivel preescolar
pero si... cuentan y suman cosas, y sacan conclusiones, etc) Lo bueno de esta
serie para nuestros bebés es... ofcourse otra vez la toma de contacto con el
acento y el idioma, y sobre todo que repite con frecuencia varias cosas: cuando
pregunta qué tool utilizar por ejemplo... o
ideal aprendernos la canción de cabecera y la final... Yo estoy en ello
porque os aseguro que enganchan!! "Hot dog, hot dog hot diggety
dog..." - imaginaos que canto.
Y
hablando de dibujos animados , hoy pega que termine con un... That's all folks!!!
En
el próximo post seguiremos viendo dibujos animados para niños, pero esta vez
las que ponen los americanos e ingleses a sus hijos ¿vale? Anyway, animo a
todos a que nos contéis las que veis vosotros con vuestros peques y porqué os
gusta, ok?
Have
a nice weekend!!

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