miércoles, 11 de marzo de 2015

MÉTODOS PARA CRIAR NIÑOS BILINGÜES



Creo que todavía no he hablado de esto... de los métodos que existen para criar niños bilingües. Y supongo que no lo he hecho porque yo en eso soy un poco anárquica, y me gusta seguir mi propio método, ese que a mi hijo A. y a mi nos va bien, ese que se adapta a nuestra velocidad e intereses, pero existen métodos contrastados por especialistas, y que son recomendados, en mayor o menor medida, para cada caso...

Supongo que al final no soy tan rebelde como yo me creo, y lo que hago es seguir un método y darle mis matices... 

Vamos a comprobarlo, y así comprobáis qué método va más con vosotros ¿os parece?

1. OPOL o One Parent One Language

Cada padre un idioma. Cuando hablamos de bilingüismo, este es el método que a todos nos viene a la cabeza. Supongo que porque es el más - digamos - natural, y es por supuesto el método ideal para aquellas familias en las que existen dos culturas y lenguas distintas. Ejemplo, padre inglés y madre española. Easy!! Papá habla en inglés y le transmite todo lo que puede sobre su cultura, tradiciones, etc y mamá hace lo mismo con el español. Da igual donde vivas, y como sea la vida cotidiana de tus hijos. Siempre hablarán con papá en una lengua y con mamá en otra... 

Pues si, este método es ideal ya que ningún miembro de la familia tiene que hacer un esfuerzo, sino disfrutar enseñándole a sus hijos su lengua y su cultura... Obviamente, hay que compensar los tiempos de exposición. Me refiero, si papá llega todos los días a las 11 de la noche, que los niños duermen y los fines de semana practica el tiro con arco, mientras mamá y los niños se van de compras a un centro comercial, el método empezará a hacer aguas... No es necesario un 50vs50, pero si algo compensado. 

2. ML@h o Minority Language at home 

La mayor parte de familias que por motivos laborales, sociales o políticas viven en un país diferente al suyo siguen este método. Un ejemplo muy bueno son los latinos que residen en Estados Unidos. Normalmente, tanto el padre como la madre les hablan su lengua materna en casa (español) y dejan que el resto del día (colegio, amigos, etc) los niños hablen inglés. Este método tiene dos debilidades, que, de seguirlo, debemos conventir en fortalezas:

a. Nuevamente el tiempo de exposición es fundamental. Teniendo en cuenta, que sólo van a recibir el idioma minoritario en casa, tenemos que ser muy estrictos y disciplinados en ese sentido.
b. Con frecuencia, a medida que el niño crece comienza a sentir un rechazo por la lengua minoritaria. No le parece indispensable puesto que con el idioma mayoritario es como se comunica en su vida cotidiana. Habría entonces que reforzar el tema de las raíces, y sobre todo la ventaja añadida de hablar más de un idioma en el futuro.


3. T&P o Time and Place

Cada vez más gente utiliza este método. Y es, desde luego, el más utilizado por padres monolingües que hacen un esfuerzo porque sus hijos sean bilingües. Se trata de elegir ciertos momentos o ciertos lugares para utilizar la lengua minoritaria. No se si en mi facebook o en otro lugar alguien comentó que utilizaba el inglés en rutinas de su vida cotidiana: Bath Time, por ejemplo, y siempre la hora del baño en inglés. O los martes y los jueves sólo se habla en inglés, se ve la tele en inglés, y se realizan actividades en inglés. 

Mientras escribo esto, me doy cuenta de que yo utilizo una mezcla de los tres. Es decir, mi propio método. Utilizo el OPOL porque yo le hablo en inglés - casi siempre - y mi marido en español. Utilizo el ML@h porque aunque ahora es muy pequeño, cuando A. vaya a la guardería, sólo hablará inglés en casa, y utilizo el Time & Place, porque es verdad que hay lugares que me inspiran más para hablarle en inglés que otros ¿Qué os parece? 

Supongo que la mayoría de los padres monolingües haremos algo parecido. Nos esforzamos al máximo para exponerlos cuanto más mejor a la lengua minoritaria, pero a la vez, establecemos los trucos o métodos que nos convienen. No importa el desorden, ni el caos, ni ser flexibles a veces. Lo que importa el esfuerzo que estamos haciendo por nuestros hijos, lo que importa que seamos disciplinados, y constantes. Lo que importa es que estoy segura de que lo vamos a conseguir. ¿A que sí?




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